Ulises Fonseca
Luego de que este lunes fueran dados a conocer los resultados del Premio Estatal de las Artes Eréndira 2016, la escritora y académica Rosario Herrera Guido cuestionó los métodos que sigue la institución para determinar a los beneficiarios; lo anterior, debido a que por segunda ocasión la ensayista no fue considerada para recibir el galardón.
En efecto, el Consejo Técnico determinó que los ganadores de 2016 son Abel García López, en el área de Artes Tradicionales; Gloría Angélica Álvarez Rodríguez, en el área de Arquitectura y Rita Graciela Morales Chávez, en el área de Teatro.
Al considerar que tiene una trayectoria en las letras más que sólida para merecer el premio, Herrera Guido cuestionó la efectividad del procedimiento e incluso afirmó que de haber condiciones “claro que demandaré, pero la condena continúe hasta donde tope, porque tengo colegas y colaboradores que enviarán documentos al gobernador para que suspenda la entrega del Premio”.
Frente a esa postura, Andrea Silva Cadena, directora de Formación y Educación de la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum), manifestó que “el otorgamiento del premio ha sido muy institucional por medio de un mecanismo transparente, todos los participantes son un perfil idóneo para recibir el premio, el jurado hace la selección y nosotros apoyamos totalmente esa selección”.
En el afán de apoyar lo anterior, Silva Cadena enfatizó que los procedimientos son claros y que todos los participantes “son meritorios, todas las trayectorias postuladas merecen el premio, porque tienen reconocimientos y hay una comunidad que los apoya, pero hay una selección muy cuidadosa (…) incluso hay levantamiento de actas ante notario, el fallo del jurado es inapelable”.
Sin embargo, la ensayista cuestionó que todos los participantes tengan un perfil destacable “por ejemplo, de donde sacaron al laudero (en referencia a Abel García) hay gente que ha sido becada en Europa y tiene mucho más prestigio, sacan a personas de bajo perfil quien sabe porque razones políticas o por ignorancia".
No obstante, Herrera Guido se apoya en su experiencia como jurado dentro de la Secum en otros certámenes para mencionar que “ha sido muy molesto que lleguen personajes a quienes convencen de abogar por un participante (…) ha habido un malestar tremendo de las autoridades y de los jurados con consigna cuando les digo que me retiro y hago público cuando hay mano negra”.
Para apoyar su postulación, Herrera Guido dijo haber registrado, entre otras cosas, 40 libros (36 impresos y el resto en proceso de publicación), 300 ensayos de investigación y divulgación, así como participación en 100 foros internacionales.
Por lo anterior, la escritora expresó que no sabe con certeza si el currículum que entregó del Secrea estuvo en manos del jurado “pero si les llegó no puedo dejar de pensar que el jurado es de mucho más bajo perfil que yo y esto no debe suceder en un certamen que no es depreciable”.
Cabe mencionar que el jurado estuvo conformado por Citlaly Rieder Espinoza, María Ana Masera Cerutti, Silvia Escobedo Ortiz, Rafaela Luft Dávalos, Brenda Anel Guido Serrano, Rodrigo Nefthalí López Alarcón y Tania Álvarez Garín.